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 LAS ACUARELAS DE CESAR BERTEL [ Volver ]

Un articulo de Antonio Valencia

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“Un mágico verde que se apodera de los sentidos, transportándonos a parajes insospechados, a mundos dimensionales difíciles de imaginar. Imágenes de salvaje belleza, que parecen sacadas de un cuento de hadas, de exquisito deleite y deliciosos peligros, que invitan a la poesía, a la oda y al lirismo cortesano caballeresco”.

Mirar las acuarelas de Cesar Bertel, es llenarnos de la fantasía e irrealidad de nuestras selvas colombianas, las cuales podrían decirse que son la digna representación del Realismo Mágico en la pintura.

Fuertes y abrazantes colores, luminosidad viva y real, inundadas de sombras que conducen al mito, al cuento y a la leyenda.

Ese es el arte de Cesar Bertel, un colombiano, cartagenero, lleno de sueños, con un gran corazón que palpita de emoción y pasión por su trabajo, y es algo que se refleja en su mirada, porque el simple hecho de mencionarle las selva, lo inundan de esa aura tranquila y solemne del quien ha vivido dentro de ella.

Sus trazos son exactos, fantásticos, llenos de vitalidad y enigmatismo, en donde se resalta un conocimiento absoluto del espacio, la perspectiva y el manejo especial de la luz, que muy pocos acuarelistas han logrado resolver. Es también de destacar, la gamma especial de verdes que nos enseña en cada una de sus acuarelas; algo que impacta de su peculiar estilo.

Representar las selvas colombianas, en especial, las de nuestra Amazonía, con cuidado y exactitud no ha sido tarea fácil para Bertel. Más de quince años de estudios y de experiencia propia, en medio del “Infierno Verde” lo llevaron a entregarse por completo a este mundo maravilloso que poseemos los colombianos y que tristemente lo estamos dejando perder.

AV. De usted podría decirse que es uno de los pintores colombianos, que representa en la pintura el REALISMO MÁGICO de nuestras selvas colombianas, a través de la acuarela. ¿Cómo incursiona en éste movimiento pictórico al que pocos, por no decir, únicamente usted; representa?

CB. Desde 1987, incursioné en la acuarela, ya que siempre sentí la inclinación por este estilo pictórico al ver las realizadas por Hernando Lemaitre, cartagenero, precursor del acuarelismo en Colombia. Ésta técnica durante muchos años fue condenada al ostracismo, por los comentarios equívocos de Martha Traba, quien la consideraba una rama menor de la pintura. Después de vivir durante muchos años en el Amazonas (Trabajó como jefe del oleoducto Trasandino en ECOPETROL durante 26 años con la empresa ECOPETROL, de los cuales, 15 los empleó en las selvas colombianas), pensé en darle un nuevo resurgir al acuarelismo colombiano de una manera distinta, que demostrara que ésta técnica era igual de competitiva a las otras técnicas pictóricas, porque la única forma de mostrar esos espacios selváticos, llenos de misticismo, riqueza y majestuosidad, era mediante la acuarela, ya que la amplia gamma de colores y el manejo diverso de luz en un mismo espacio, solo se puede lograr a través de ésta.

AV. ¿Olores, sabores, atmósferas, sonidos y silencios, se ven representados en su pintura, con una técnica que trasciende los sentidos. Podría decirse entonces que ésta impecable realidad, rompe con esa cualidad decorativa que caracteriza tristemente para muchos en Colombia, el realismo pictórico?

CB. La mala educación de los movimientos efímeros, como los performances, diseñados para satisfacer al hombre poco espiritual, superfluo y poco inteligente, que aprecia el arte como un grito del momento, es algo que ha hecho que el realismo se vuelva una hermosa decoración que va con los muebles y las paredes de las casas.

Colombia es un país poco culto en el arte, pero en mis pinturas, ustedes encuentran un trabajo interesante de lo que son las selvas tropicales colombianas, en donde hacer realidad la ilusión de la tercera dimensión del color en ésta técnica es algo complejo.

Las personas no saben el estado de crisis interna de un artista en la acuarela.

Siento que el resultado se ve a la vista y los que aprecian mi arte, no lo ven como una decoración, sino como una ilusión dentro de sus espacios, por lo tanto, siento que rompo con ese concepto decorativo, por el realismo impresionista que tiene mis acuarelas.

AV. SELVAS Y MANGLARES, UNA REALIDAD URGENTE, nos muestra un interés particular por la recuperación de lo nuestro, de lo propio, causando un impacto visual, que nos hace pensar:”¡Ey! ¿Qué estoy haciendo por la recuperación de mi entorno natural?´” ¿Cómo llega esta preocupación a su vida de conservar el ecosistema?

CB. “Selvas y bosques... eso es algo utópico”, es lo que dice la gente comúnmente. Todos tenemos la tendencia natural de idealizar la selva, pero no conocemos el mundo dimensional que es ésta en si. Cuando tuve la oportunidad de trabajar dentro de Ella, pude conocer la cantidad de vida animal que posee, las riquezas silvestres, la hermosa y densa vegetación, sus ríos y caudales, que atrapan a cualquiera, y ver al mismo tiempo, como muchos la destruían... es algo que toca el alma y el corazón... (Toma pausa y sus ojos se tornan tristes... Luego prosigue)
En Colombia se pierden cuatro campos de fútbol de selva cada día y en el mundo de cincuenta a sesenta campos cada hora y esto es alarmante. Pocos saben que en el mundo, existen 450 especies de Heliconias. En nuestras selvas Amazónicas, hay 250 especies de ésta. Colombia es el país con más especies de Colibrí en el mundo, y ni que decir de las cantidades restantes de géneros en el reino animal, vegetal y mineral que tenemos, entonces, ¿Cómo no preocuparse por ello?
Yo, empecé pintando la hermosa arquitectura colonial de nuestro país, hermosos bodegones y los bellos paisajes de la costa, pero al ver que tenía la oportunidad de mostrarle al mundo esta riqueza selvática, no dudé ni un instante en dedicarme a representarla en mis pinturas y de exponerla al mundo, para ver la forma de poder ayudar a recuperarla.
En mis quince años en las selvas colombianas, pude tomar más de 15000 fotografías, con las que próximamente sacaré un libro, para que todos conozcan la belleza natural que nos rodea.

AV. Algo que impacta en sus acuarelas, es el manejo de la luz. ¿Cómo resolvió esta particularidad?

CB. La luz en la selva es de lo más difícil.

La naturaleza vibra en una longitud para poder establecer el volumen y la dimensión de las cosas, esto es el fenómeno de la luz.

Atrapar la luz es la misión del acuarelista, y a través de ésta generar toda la perspectiva, la cual es un fenómeno de líneas rectas.

La luz es el componente fundamental de la pintura por la misma técnica que estudio día a día.
La selva, es el más grande conflicto interno, por el mismo manejo de la luz, porque el árbol que llega hasta la cumbre es el único que sobrevive, por lo tanto, manejar las distintas atmósferas de luz, para recrear un ambiente, en donde varios árboles son tapados por lianas y bejucos, por otras plantas parásitas y por otros árboles que quieren llegar al topa más alto, es un trabajo que toma mucho tiempo y que exige mucha lógica- matemática y razonamiento.

AV. Abogado de profesión, Jefe del Terminal Marítimo de ECOPETROL en Tumaco, Pintor... ¿Cómo ha resultado esta mezcla?

CB. Todo tiene una lógica: La mezcla del pensamiento, la lucha del pensamiento por la justicia, que me lleva a la pintura selvática.

AV. De su vida conocemos que ha ayudado a los niños de varias zonas de conflicto en Colombia, dictándoles talleres de pintura, ¿Cómo fue este toque en su vida?

CB. La experiencia en Orito- Putumayo, que un día, un hombre, en medio de su pobreza, se acercó a mí para regalarme a sus dos hijos, los cuales él no podía mantener, me tocó el corazón. Me di cuenta que en éste lugar, los niños carecían de muchas cosas y la mejor forma fue ayudarles en su educación.

Creé un taller de pintura para ellos en las tardes. Empecé a dictarles en un comienzo a cien niños, a los que les brindaba papel, pinceles y vinilos. Niños que en su vida habían tenido un pote de pintura. Las clases, llamaron la atención de sus padres, quienes también se unieron a ellas. De cien niños, terminé con trescientos. Todos financiados en un principio por mí mismo, hasta que Naciones Unidas y ECOPETROL, se unieron a la causa. Muchos de estos niños son hoy en día personas líderes en sus trabajos.

AV. Una hermosa experiencia. Pero, de las anécdotas como profesor de estos niños, ¿cuál recuerda con más exactitud?

CB. Para esta época en Orito, se iba muchísimo la luz. Los cortes de energías duraban muchos días. Un día los niños por el desespero de no poder recibir sus clases, se fueron a la Alcaldía y le gritaban al alcalde “Queremos la luz, tenemos el derecho a la luz”... trescientos niños gritando a viva a voz... me destrozó, me tocó el alma... (Dice esto con un nudo en la garganta, se enjugan de lágrimas sus ojos, hace una pausa y prosigue) Una prueba de lo que la cultura puede hacer en las personas.

AV. ¿Qué desea usted que sienta el público cuando se pare frente a su obra?

CB. Que reflexione sobre la naturaleza, que sus sentidos vibren, que produzca un efecto sobre ellos y que haya mucha reflexión.

Si desea conocer más acerca de éste artista, visite su página: www.cesarbertel.com
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